Las cronicas de un mentiroso
Era cerca de las nueve y media cuando bajamos de la estación de tren, hace dos dÃas atrás, le habÃan informado a mi madre como su abuelo habÃa fallecido, ella se encontraba bastante triste, yo en cambio, no lograba compartir su mismo sentimiento, nunca lo conocÃ, incluso, nunca conocà a nadie de mi familia materna. Apenas llegamos, fuimos recibidos por un pequeño coche que nos llevarÃa hacia la mansión, anteriormente, la casa de mi bisabuelo. Fue un viaje incomodo, nadie se tomaba el valor de dar la primera palabra, asà que todo fue silencio absoluto. Cuando llegamos, mi madre tomo un respiro y me tomo de la mano. —Ian, mira, dentro conocerás mucha gente nueva, te los iré presentando de a poco, cualquier cosa rara o inusual, me avisaras ¿okey? —Lo mire un poco confundido pero asent× si mamá… Entramos a la casa, y enseguida vino gente hacia nosotros. Un señor alto y gordo, tenÃa un bigote grueso, y cejas despeinadas, el miro a mi...
